Alegato contra mi persona

Esto podría ser otro grito desesperado contra la crisis. Podría señalar con mi dedo incriminatorio a esos culpables que me engañaron y me arrebataron el futuro. Yo no soy nada porque no me dejan ser nada. Pero esa sería una bomba de humo, una estratagema disuasoria.

 

No sé muy bien en qué momento las cosas se complicaron, en qué punto lo hice mal. Porque supongo que debió haber un instante exacto en el que lo mandase todo a la mierda. Supongo que mi existencia se puede plegar sobre si misma y que esa fracción de segundo, que es lo que dura una decisión mal tomada, marca la separación entre lo que pudo haber sido y lo que fue.

Porque yo podría haber hecho cosas importantes. Si tenemos en cuenta el plan de ruta, mi camino iba por buen camino. Buenas notas, buen colegio, espabilado. Buena alimentación, buen deportista, guapete.

Tendría que haber hecho ciencias. Tendría que haber hecho otra carrera. Me tendría que haber cambiado de carrera. No tendría que haber hecho una carrera. La verdad es que conozco gente con trabajo. Con trabajo estable. Conozco gente con un trabajo estable que les da para vivir. Conozco gente que de pequeña no apuntaba tan alto como yo y que ahora tienen un trabajo estable que les da para vivir.

En algún momento mi mundo se plegó. Un día te dicen que haces las cosas bien. Pero todavía no sabes qué cosas haces. De pequeño haces de todo. Hasta que un día descubres qué es lo que haces, de verdad. Qué es lo que mejor haces. Te lo piensas, porque hay otras cosas que también haces, cosas que resultarían más provechosas. Pero te la juegas, eres sincero, y optas por lo primero, por lo que te llena. Y lo haces. Y eres bueno. Y no necesitas saber que eso que haces importa poco, que no cuentas dinero en un banco, que no dibujas los pilares de una casa. No necesitas saberlo porque en el fondo ya lo sabes. A ti no te importa, porque te gusta lo que haces, hasta que comprendes que no vas a ninguna parte.

Y se te mezclan los conceptos y crees que quizás eso que haces es solo un pasatiempo. Que te gusta como te gusta pasear cuando llueve. Bueno, un poco más. Que te gusta como te gustaba moldear plastilina cuando eras niño. Entonces, una de esas noches que te despiertas cansado, te lo preguntas. Te planteas tu vida hasta ahora, te lamentas de no haber tomado otro camino y te lo preguntas. ¿Por qué, Quique? ¿Por qué te dedicaste a escribir? ¿Por qué no hiciste algo útil? ¿Por qué no te pusiste a moldear plastilina?

2 comentarios to “Alegato contra mi persona”

  1. arriazalvaro Says:

    Cojonudo, Quique. Muy bueno.

  2. A. Cribeiro (@Cribeiro_CAV) Says:

    Creo que todos los que hicimos esta carrera nos lo planteamos alguna, o más bien bastantes veces.

    Pero realmente te arrepientes? Realmente no crees que si hubieses hecho durante 5 años una carrera para estar desempeñando un trabajo más aburrido que no te interesase, no estarías arrepentido por no haber hecho lo que realmente querías?

    Mejor planteado y siendo más realista en los tiempos que corren: como crees que te sentirías si hubieses hecho una carrera durante 5 años de algo que no te interesase, y te vieses igualmente a las puertas del paro como ahora? No crees que estarías mucho más frustrado?

    Piénsalo por el lado positivo, con sólo un ordenador y nuestra creatividad tenemos todo lo que necesitamos, al menos para empezar por nuestra cuenta y demostrar lo que valemos. Dile a cualquier ingeniero que no encuentra trabajo que empiece por su cuenta a hacer cosas. ¿Quién gana ahora?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: