Miopía y sueño

Al despedirme de un desconocido con el que he tenido, en mayor o menor medida, una impresión agradable, suelo hacerle partícipe de un mal que limita en cierto modo mis amplias dotes sociales. Soy míope. Se lo digo así, con desazón y dolor de estómago. Y les explico que de ese modo justifico el cruzarme con ellos algún día por la calle y no devolverles el saludo.

Hipócrita, engreído, altivo y subnormalote, son algunos de los calificativos pensados o recitados por muchas de las caras amigas que se quedaron a dos velas cuando pasé sonriente a su lado sin girarme siquiera. Y no es chulería ni malos modos (aprecio muchísimo la educación y las buenas formas) sino tan sólo que mi punto focal es un jodón, y se le da por formarse delante de la retina en vez de en la misma retina, que sería lo normal, lo que os pasa a vosotros que veis bien, cabroncetes.

Mirada intensa 1

Soluciones a esto pasan por la magia de la divergencia: Gafas graduadas o lentes de contacto. Las primeras son un imposible debido a mi coquetería. Estropearían mi mirada azul acero, algo que no pienso permitir. Las segundas, por favor no, que grima, yo al ojo no le pego un cristal. Así que me resigno y frunzco ceño, adelanto arrugas de expresión y me hago el Charles Bronson / Clint Eastwood en mitad de un duelo al sol.

A parte de hacer aviones no intencionados constantemente, también ocurre que la Dulcinea que veo en lontananza a través de ese defecto de refracción tan majo que tengo, se traduce, cuando me da para enfocar, en un muestrario de ETS con falda.

Hasta aquí todo normal. Enrique Lojo, no eres especial por ser miope. No te crezcas. Cretino. Es un mal que adapté a mis rutinas y que tengo asumido. Pero lo curioso (y que daría para múltiples reflexiones que alguien tan poco pausado y tan efectista como yo no es capaz de hacer) es la trasposición de este mal real a la esfera del sueño. ¿La piel de naranja se conserva cuando abrazas a Morfeo? ¿Los lisiados corretean entre amapolas? Yo casi siempre vuelo y soy todo fulgor sexual. No padezco mis dolores de espalda, no me salen erupciones cutáneas, no me preocupo por perfilar mi bonita barba… no padezco males mundanos en los dominios de Hypnos.

Mirada intensa 2

¡Pues te equivocas gilí con exceso de potencia de refraccion en los medios transparentes del ojo! También puedes llevar tu jodienda de miopía hasta los sueños. Claro ejemplo lo acontencido hace pocas noches. Chica atractiva y mal enfocada en uno de esos parajes absurdos e indefinidos de los sueños. Oh, vaya, mujer rubia soltera busca… me acercaré a preguntar… ¡mierda! ¡ La muy perra no era tal! La miopía me la ha vuelto a jugar en un terreno desconocido. Tendré que aprender a entornar los ojos en los sueños. A ligar con mi mirada sexy en una nueva dimensión.

Una respuesta to “Miopía y sueño”

  1. laura Says:

    bonita aclaración. y bonita modestia por supuesto…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: